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25 June 2017

7 cosas que debes conocer para educar a tus hijos sobre la celiaquía

Por: Edith Gómez

La enfermedad celíaca va más allá de ser solo es una alergia alimentaria, ya que se trata de una condición del sistema inmune en la que las personas no pueden consumir gluten porque daña su intestino delgado y dificultando la absorción de nutrientes.


El gluten es una proteína presente en el trigo, cebada y centeno. Es difícil de identificar a edades tempranas, ya que además la enfermedad se presenta de forma diferente en cada persona.

Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que ser celiacos afectaba a 1 de cada 1500 personas. Pero los últimos estudios han demostrado que es mucho más frecuente. De hecho en Europa y Estados Unidos, 1 de cada 300 personas tienen esta condición de salud. Y existen otras partes del mundo con mayor porcentaje aún.

Sabemos que a los niños les encanta comer, llevarse a la boca esos dulces y alimentos que tanto les gusta, pero para los más pequeños de la casa esta condición no se las pone nada fácil. Los niños celíacos deben limitarse en el consumo de ciertos alimentos, terminando en una situación molesta cuando quieren merendar algo a media tarde.

Al igual que ocurre con muchas condiciones hoy en día, se puede vivir con celiaquía siguiendo ciertos controles y recomendaciones, pero en el caso de los niños, por su naturaleza, la tarea se pone más difícil cuando estos no se encuentran a la vista de sus padres, ya sea en el colegio o en la calle.

Por eso hemos recopilado algunos tips importantes que te permitirán hacer que esta condición sea más llevadera, tanto para los padres como para los peques:

1. Comunicación en todo momento. Como en toda relación, la comunicación es vital y es importante educar a los niños en cuanto a su condición se refiere.

Los padres, como responsables del pequeño, tienen el deber de comunicar abiertamente las recomendaciones, restricciones y todo lo relacionado con la enfermedad de forma que el niño cuente con la información necesaria para convivir con esta condición con la menor dificultad posible. Para facilitar la tarea, existen libros de ayuda para mejorar la comunicación entre padres e hijos acerca de la celiaquía.

2. Educación desde temprana edad.
El hecho de que sea pequeño no quiere decir que se le deban esconder las cosas, más bien necesitan de una educación acorde y oportuna. Muéstrales a tus hijos los grupos de alimentos que no deben consumir y los que sí pueden consumir. Enséñales la diferencia y la razón de esta restricción. Para hacer esta tarea más divertida, puedes preparar una lista de alimentos 'buenos' y una lista de alimentos 'malos', de manera que esté más consciente de los alimentos a los que debe decir “no”.

3. Diferenciación. En el mismo sentido de educación, es fundamental que en casa separes aquellos alimentos que contienen gluten – y los dañinos para tu hijo, en general – de los que no lo contienen. Así tendrás un mejor ordenamiento de tus alimentos, y mientras el niño va creciendo le puedes ir enseñando como detectar aquellos alimentos que le hacen mal.

4. Seguir una dieta equilibrada. Es fundamental seguir una dieta equilibrada y adaptada a la celiaquía del niño. Para asegurar de que sea una alimentación correcta esta debe contener carbohidratos, proteínas, fibra, grasas, vitaminas y minerales, y siempre tratar de usar productos ecológicos. De igual manera es un niño, y para mantenerlos alegre se puede permitir que tomen algún capricho.

5. Comer en familia. Los niños suelen ser sensibles, y cuando estos se sienten excluidos de cierta manera lo pueden manifestar en comportamientos de estrés o angustia. A la hora de la comida, es buena idea que toda la familia coma lo mismo – siempre que se pueda – para evitar cualquier sentimiento de discriminación por parte del pequeño. Por fortuna, hoy en día existen alternativas sin gluten a los hidratos de carbono ricos en trigo, como la pasta sin gluten, la patata o el arroz blanco e integral.

6. Cocinar con los 'peques'. Hacer que el niño forme parte de las tareas de la cocina le permite estar más consciente de los alimentos que puede comer y cuáles no. Además de divertirse, puede ser una excelente forma de educación.

7. Prepararse antes de salir de casa. Ya que no tendrás al pequeño a vista en todo momento, es conveniente que las personas con las que se desenvuelve, como familiares, profesores, tutores, conozcan qué puede pasar y cómo actuar cuando se violan las reglas de alimentación. Si el niño estará de visita en casa de un amigo, es buena idea comprobar qué alimentos tendrán a la mano para que, en caso de ser necesario, él lleve alimentos de su gusto que sí pueda consumir. Igual, es bueno tener siempre a mano algún capricho 'bueno'.

Aprende más de una dieta sin gluten en Nutrición Sin Más.

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

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