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08 March 2013

Equilibra tu cuerpo con jengibre

Nada como ese picantito exótico del jengibre. ¿Verdad que sí? Pocos sabores tienen la capacidad de elevar nuestras recetas con tanta elegancia, a la vez que ofrecen ese confort único de casa y la versatilidad de adaptarlo a recetas saladas, dulces y de todo tipo.


El jengibre es además un ingrediente muy nuestro. Desde la época de la conquista, ha estado en la dieta puertorriqueña. Su cosecha se comenzó a dar muy bien en los siglos 16 y 17 cuando los españoles radicados en la Isla establecieron cultivos comerciales con bastante éxito. Países como República Dominicana y Cuba competían con nosotros por cautivar a los compradores, lo que motivaba aún más la calidad de las cosechas.

Desde aquel entonces, españoles y criollos utilizaban al jengibre para condimentar bizcochos de harina de trigo, confeccionar algunos dulces y hasta para preparar teses medicinales y otros medicamentos. Su popularidad nace precisamente de las propiedades saludables y nutritivas que tiene este ingrediente.

Propiedades del jengibre

El jengibre sirve para limpiar las vías micro circulatorias del cuerpo y así prevenir la sinusitis y la congestión. Tanto antes como ahora, masticarlo o comerlo es recomendado para aliviar las nauseas, los dolores estomacales, la inflamación y los gases.

En años recientes, se ha encontrado también que el jengibre ayuda a la asimilación de ingredientes esenciales en el cuerpo e incluso sirve para reducir el apetito excesivo. Tiene beneficios para pacientes con artritis reumática, sirve para controlar las úlceras, ayuda a combatir infecciones y hasta se cree que reduce el riesgo de contraer cáncer en la piel.

Aunque su origen es incierto, se cree que se originó en Asia Tropical, quizás cerca de la India. En el sur de Asia, se ha utilizado por siglos desde antes de Cristo por sus propiedades ayurvédicas que consideran al jengibre como un ingrediente que puede equilibrar al cuerpo. Si el cuerpo está frío y se está enfermando, el jengibre tiene la capacidad de traer calor. Igual si el cuerpo sufre de calores por indigestión, cólico o fiebre, el jengibre lo relaja y lo enfría.

En Asia, se utiliza también en una gran variedad de platillos, especialmente cuando se quiere añadir un toque de agridulce. Se preparan salteados, guisos, arroces, fideos, ensaladas, bebidas y dulces. Sus técnicas para añadir sabor con jengibre han sido tan populares que poco a poco el mundo occidental las ha ido incorporando en su cocina.

En Puerto Rico, por su parte, se utiliza mucho el jengibre para preparar el famoso té hirviendo pedazos de jengibre con agua y azúcar. También, se utiliza para confeccionar diferentes turrones que son parte importante de nuestros dulces típicos. Algunas mamás incluso lo incorporan en la avena, en la preparación de helados naturales y en salsas para marinar.

Nosotros en Verdelicias nos pusimos creativos y preparamos un par de recetas inspiradas en las ricas combinaciones que vemos en nuestra Isla. Se tratan de recetas fáciles que pueden hacer cada semana con pocos ingredientes y que les permiten disfrutar de los beneficios nutritivos sin la necesidad de adquirir pastillas o medicamentos especiales. A ver qué les parecen. ¡A comer jengibre!

Puré de jengibre para dar gusto

Antes de preparar cualquier receta con jengibre, se nos hizo más fácil preparar un puré que podemos colocar en un envase de cristal y seguir utilizando durante la semana a nuestra conveniencia. Simplemente, rallas el jengibre y le colocas unas cucharaditas de azúcar morena, azúcar orgánica o substituto de azúcar.

Té o limonada de jengibre

Coloca una cucharadita del puré de jengibre con taza y media de agua para preparar un té cuando gustes. Si prefieres limonada, solo tienes que usar el puré para sazonarla. Por cada medio galón de limonada que yo preparo, le añado un par de cucharadas.

Guineos (bananas) con jengibre y ron sobre tostadas francesas

Primero, prepara tu receta favorita de tostadas francesas. Yo simplemente mojo el pan en un huevo batido con leche y una pizca de azúcar. Nabol, por su parte, prefiere añadir también un poco de canela al batido de huevo y una pizca de sal. No importa cual prefieras, coloca el pan mojado en huevo sobre una sartén con mantequilla o spray Pam y permite que se ponga dorado en cada lado.

Luego, derrite una cucharada de mantequilla en la sartén y añade 2 guineos en lascas. (Esta es una oportunidad perfecta para reciclar los guineos que ya no estén tan frescos) Añade unas 3 ó 4 cucharaditas de azúcar morena, dos cucharaditas del puré de jengibre y permite que se mezclen los sabores por unos minutos. Asegúrate de voltear los guineos para que se doren en ambos lados. Después, añade ¼ taza o media taza de ron blanco y permite que se reduzca el licor. Una vez reducido, sírvelo sobre las tostadas con una pizca de canela.

Galletas veganas de jengibre

Esta receta es súper fácil y me encanta como merienda porque me quita el hambre inmediatamente. Solo tienes que mezclar taza y media de harina de hornear, taza y media de coco rallado, dos guineos pequeños majados, 2 ó 3 cucharadas de puré de jengibre, un chorrito de ron blanco, 2/3 taza de azúcar, una cucharita de polvo de hornear y media cucharita de canela.

Precalienta el horno a 300 grados y coloca cucharitas de la mezcla en una plancha para hacer galletas. La mezcla queda un poco blanda, así que hazlo con cuidado, dejando un poco de espacio entre cada galleta. Cuando las galletas estén unos 10 ó 12 minutos en el horno, puedes voltearlas si quieres que se doren en ambos lados. Sírvelas con un vaso de leche y listo.

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