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11 November 2012

El inesperado sabor de la albahaca

Noviembre nos regala más noches largas y frías, y con ellas el huerto casero va desapareciendo: los tomates, las habichuelas y las hierbas. Este año, particularmente, se nos dio muy bien la albahaca dulce y la albahaca griega, y aquí todavía nos las estamos ingeniando para hacer buen uso de la misma.


Esta hierba nativa de India, Asia y África es familia de la menta y se presta deliciosamente para crear un contraste aromático en platillos dulces o salados, al igual que batidas, bebidas y una variedad de cocteles. Se integra muchísimo en la cocina italiana, tailandesa y vietnamita, pero es también ideal para añadir un toque refrescante y saludable a las recetas clásicas latinas.

¿Sabías que la albahaca es una fuente de hierro tan rica como la espinaca? Dos tazas de albahaca fresca picadita pueden proveer 10 porciento de la cantidad requerida diariamente. Además, se recomienda por sus propiedades anti-inflamatorias, ayudando a aliviar las coyunturas y dolores relacionados con la artritis.

Se utiliza igualmente para tratar síntomas prematuros de la vejez y otros tipos de cáncer. Esto se debe a que la albahaca contiene flavonoides o pigmentos vegetales que protegen nuestra estructura celular de los daños del oxigeno y la radiación. ¿increíble, no?

Disfrutar de todos estos beneficios es cuestión de aprovecharla donde nos dicte la imaginación. Desde añadirla a una ensalada o colocarla en un refrescante te helado, la albahaca puede sorprenderte con un sabor único en todas tus recetas.

Habichuelas blancas con albahaca, tomatillo y chile verde

En la licuadora, coloca 1/2 taza de albahaca picadita, 4 tomatillos picaditos, tres cucharadas de chile verde picadito (fresco o de lata), dos cucharadas de ajo en polvo, dos cucharadas de azúcar morena, una cucharada de vinagre, una cucharada de adobo Goya y una pizca de sal.

Mientras, sofríe una lata de habichuelas blancas (frijoles blancos) en unas gotas de aceite de oliva. Sazónalas con adobo Goya y luego de 3 ó 4 minutos, añade unas tres cucharadas de la salsa con albahaca. Permite que se incorporen bien los sabores y listo. Puedes utilizar el resto de la salsa para comer con las habichuelas o como salsa de totopos.

Arroz verde con albahaca

En la arrocera o caldero, coloca 1/2 taza de albahaca, ½ taza de guisantes congelados, una cucharada de mantequilla y una de aceite de oliva, dos cucharaditas de ajo en polvo, una taza de arroz y sal al gusto. También, puedes añadir un par de cucharadas de chile verde picadito si lo deseas. Cubre los ingredientes con agua (taza y media aproximadamente), cocínalo a fuego medio y recuerda mover el arroz unas dos veces antes que cocido.

Al incorporar la albahaca en ambas recetas obtenemos una versión alterna y refrescante del tradicional arroz y habichuelas puertorriqueño. Con unos amarillitos o tostones por el lado, este platillo no tiene precio. Esperamos que lo disfruten.

2 comments:

  1. Que sabroso se ve! Gracias por compartirlo. Creo que lo haré!

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  2. Estaba ansiosa por conocer otras recetas a base de albahaca que no fueran el clásico pesto. ¡Gracias!

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