28 septiembre 2014

Budín de pan con higos

Hay recetas clásicas que se prestan muy bien para reciclar los leftovers de la semana y el budín de pan es sin duda una de nuestras favoritas. Las sobras de pan, más las sobras de alguna fruta se combinan con otros ingredientes básicos para crear un postre reconfortante que es perfecto para el otoño.


Nos gusta mucho usar las sobras del brioche para esta receta, pero puede funcionar con cualquier pan de sabor neutral o dulce. Incluso, puedes utilizar las sobras de algún bizcocho de vainilla o frutas.

Lo de añadir frutas es opcional, pero es una manera de rescatar lo que te queda en la nevera antes de su fecha de expiración. Además, le añade buen sabor y te da la fibra necesaria para tu rutina semanal. Para propósitos de esta receta, estamos dándole uso a unos ricos higos de temporada que conseguimos en el Green City Market de Chicago.


Para que se den gusto ustedes también, a continuación le compartimos la receta. Qué la disfruten.

Budín de higos 

1 ½ Tazas de higos frescos picaditos
2 Cucharaditas de miel
1 Pizca de sal
4 ½ Tazas de pan desmenuzado
½ Taza de leche condensada
½ Taza leche evaporada
1 Huevo batido (puedes substituir por 1/2 Taza de puré de manzana)
3 Cucharaditas de azúcar morena (opcional)
Mantequilla o aceite para engrasar
Azúcar de confitero para decorar.

En una olla mediana a fuego mediano alto, combina los higos, la miel y la pizca de sal. Cocina por unos 10 minutos hasta que se incorporen bien los sabores y déjalo reposar. Mientras, combina el pan con las leches, el azúcar y el huevo. Añade la mezcla de higos una vez enfríe e incorpora bien todos los ingredientes.

Luego, coloca el budín en un molde engrasado con mantequilla y hornea en un horno precalentado a 350 grados por 35 minutos, dependiendo del tamaño del molde. Si utilizas varios moldes pequeños, puede demorar mucho menos tiempo. Permite que se enfríe el budín y decora con azúcar de confitero. ¡Voilá!

27 septiembre 2014

La receta contra el desperdicio

¿Sabías que los residentes de Estados Unidos botamos más comida que plástico, papel, metal y vidrio? Más de 34.7 millones de toneladas de comida al año, según publicó esta semana el Washington Post. No solo es absurdo con la hambruna que existe en el mundo, sino que tiene un serio impacto ambiental y hasta económico, debido al dinero que se invierte para lidiar con el problema.


Cada uno de nosotros podemos hacer mucho para ayudar a resolver el problema. El esfuerzo que pongamos cada semana para prevenir el desperdicio de comida contribuye directamente a mejorar esta triste realidad, además de ayudarnos a mejorar nuestro presupuesto y planificar sabiamente nuestra dieta familiar. 

En un post anterior Ese pedacito de cebolla todavía sirve, les habíamos compartido unos tips sobre cómo reciclar comida y revivir creativamente los leftovers. Hoy, con motivo de la noticia, nos inspiramos a prepararles unos tips facilitos que nos han resultado muy útiles a la hora de administrar mejor los alimentos de la nevera y la alacena. A continuación le pasamos nuestra receta contra el desperdicio. A ver qué les parece.

Receta contra el desperdicio de comida en casa 

1. Prepara tu lista de recetas para la semana. Prepara una lista básica que puedas alterar cada semana, según los antojos o los ingredientes del mercado. Considera los ingredientes que necesitas y piensa si los puedes substituir por algo que ya tienes en casa.

2. Antes de visitar el mercado, visita tu nevera. No le dejes todo a tu pobre memoria. Revisa bien tu nevera y alacena antes de comprar otro paquete de cebollas u otra caja de arroz.

3. Ponte creativo con tus ingredientes. Si se te antojan unas habichuelas coloradas (frijoles) y no tienes arroz, ¿por qué no preparas un sopón de habichuelas o una ensalada de legumbres? No tienes que comprar arroz necesariamente. Igualmente, si tienes una lata de alcachofas en la alacena hacen 6 meses, ¿por qué mejor no inventarse algo?

4. Evita las ofertas y compras impulsivas. Nabol y yo nos volvemos locos en el supermercado y entendemos perfectamente si también quieres comprar todo lo que se ve rico. Pero tenemos que ser prácticos… ¡Y fuertes! Agarremos solo lo que está en la lista o lo que humanamente piensas que puedes consumir esa semana. Si se te antoja mucho el rhubarb que no estaba en la lista, llévatelo substituyéndolo por otra cosa.

5. Considera a quienes puedes alimentar con tus creaciones. Si hay algún evento especial en la oficina o tienes visita, aprovecha para preparar antojitos especiales que de otra manera no podrías consumir solo. También considera donar algunas de tus recetas a una persona de edad avanzada que viva sola o a un amigo enfermo. En Verdelicias, cuando estamos en temporada de recipe testing, muchos salen beneficiados. 

6. Dona o regala alimentos antes de que expiren. Si no se te antoja el arroz integral que compraste o si te regalaron mil latas de salsas de tomates, existen organizaciones como tu Food Bank local a las que puedes donarles tus ingredientes antes de que expiren.

7. Mantén una lista de tus desperdicios con precios aproximados. Calcula todos los alimentos que desperdicias a la semana. Esto te ayudará a cobrar consciencia y te dará una mejor idea de qué comprar.

8. #SaveItSunday. A la bloguera de The frugal Girl le dio tanta vergüenza los alimentos que estaba desperdiciando que creó un hashtag buenísimo #SaveItSunday para rescatar esos ingredientes. No es mala idea sacar un día a la semana con el propósito de reusar alimentos en recetas deliciosas.

9. Come tus alimentos en orden de expiración. Reorganiza las recetas de la semana según la frescura de tus alimentos para que puedas aprovecharlo todo.

10. Infórmate sobre Eat By Date y la expiración real de tus alimentos. Muchas veces los tomates o el queso parecen perder su frescura, pero existen formas de transformar alimentos que se están acercando a su fecha de expiración. Visita el website de Eat by Date para obtener tips que te ayudarán a rescatar ciertos alimentos.

11. Come y reúsa lo que te sobra. Esto es básico. Llévate lo que te sobra de almuerzo y recicla y inventa con tus leftovers. Conviértelo en un reto delicioso y verás lo mucho que ahorras. Recuerda que hasta los trocitos de cebolla que te sobran sirven para preparar un rico caldo.

12. Congela o preserva tus frutas, verduras e ingredientes. ¿Sabías que el pan lo puedes congelar por varios meses? Los vegetales y las frutas también se conservan por mucho tiempo en el congelador. Úsalo a tu favor. Igualmente, puedes crear mermeladas o conservas de vegetales que te duran por largo tiempo. 

13. Almacena tus ingredientes correctamente. Si colocas tus vegetales en la nevera, cúbrelos o colócalos sobre un papel toalla para absorber el exceso de humedad. Asegúrate también que la temperatura de la nevera sea apropiada. Igualmente con los productos que coloques en la alacena. Tus productos siempre deben estar a temperatura fresca, a menos que se especifique lo contrario en la envoltura. Ten cuidado al colocar alimentos sobre la nevera o cerca de la estufa, ya que pueden dañarse más rápido.

14. No comas demás. Calcula lo que comes. Antes de comer demás por no dejar echar a perder la comida, lo mejor es guardarlo para el almuerzo al día siguiente, reutilizarlo en otra receta o anotar el exceso para cocinar o comprar menos la próxima vez.

15. Como último recurso, crea tu propia composta. Muchos de los alimentos que consumes pueden convertirse en composta después de alcanzar su fecha de expiración. La lechuga, el tomate, las cáscaras de la fruta y hasta la piel de la cebolla puede reutilizarse de esta manera.

23 septiembre 2014

Manicotti Barilla de amarillos y frijoles

¡Verdelicias se une a la campaña It’s Possible with Barilla! En este post patrocinado por Barilla, en colaboración con Latina Bloggers Connect, les compartimos nuestra opinión sobre la pasta Barilla y todas las posibilidades que nos ofrece en la cocina.


Si hay algo que aprendimos este verano en Italia es que la pasta es un medio creativo delicioso. Más allá de prepararla en una sedosa carbonara o salsa marinara, se pueden inventar muchísimos platillos con sabores típicos de otras culturas e incluso ingredientes más cercanos a casa, como el cilantro, los pimientos morrones o el queso fresco de hoja.

Todo está en utilizar una pasta de calidad que cuando se cocine perfectamente al dente, te funcione como base para todas tus ideas. Barilla es esa pasta para nosotros. Además de ser número uno en Italia, es una pasta que no se pega o pierde su forma fácilmente, lo cual es clave cuando estás añadiendo varias capas de sabor.

Y con más de 40 variedades de pasta, puedes darte gusto preparando platos al horno, sopas calientitas, espaguetis o ensaladas para el almuerzo. Es muy versátil. Cada variedad de pasta tiene también sus instrucciones en la misma caja para que las puedas cocinar correctamente sin problemas.



El Manicotti (también conocidos como canelón) es, por ejemplo, unas de nuestras variedades favoritas. Se pueden rellenar de mil ingredientes deliciosos, incluyendo opciones saludables y vegetarianas para nutrir la dieta semanal de la familia. La salsa y el queso que utilices tampoco tiene que ser tradicionalmente italianos. Puedes utilizar salsas caribeñas, mexicanas o cualquier fusión latinoamericana que se te antoje.

Para poner esta lección en práctica, ¿qué les parece si preparamos un Manicotti caribeño rellenito de amarillos y frijoles negros? ¡Queda divino y es perfecto para la cena de domingo! Incluso, puedes llevártelo de almuerzo al día siguiente.



Anímate a probarlo y cuéntanos cómo te queda. Para más recetas ricas preparadas con Barilla, no dejes de visitar su página Web en español Pasta a tu estilo. También, puedes seguir a Barilla en Facebook, Twitter, Pinterest, YouTube o Instagram. Nos vemos la próxima semana.

Manicotti de amarillos y frijoles negros (habichuelas negras) 

Ingredientes: 
1 Plátano maduro grande
6 ó 7 Manicotti Barilla
Aceite de freír (Canola orgánico o de oliva)
1 Taza de queso fresco desmenuzado
1 Taza de queso blanco rallado

Salsa: 
1 Taza cebolla
4 Dientes de ajo
1 Cucharada de aceite de oliva
2 Tomates medianos
Sal al gusto (1 cucharadita)
½ Taza de pimiento morrón
1 Cucharadita de comino
1 Cucharadita orégano seco

Habichuelas: 
1 Lata de habichuelas negras orgánicas
1 Cucharadita de ajo machacado
Sal al gusto

Lo primero es conseguir un plátano bastante maduro para la receta. Mientras más pintas oscuras tenga el plátano maduro, mejor. De ser necesario, puedes colocarlo en una bolsa de papel por un par de días para asegurarse que se madure aún más. Una vez vayas a preparar la receta, corta el plátano en rebanadas diagonales de ½ pulgada y fríe por ambos lados por un par de minutos o hasta que estén dorados. Luego, déjalos descansar en papel toalla para que absorba el exceso de aceite.

Mientras, prepara la salsa. Saltea las cebollas a fuego mediano con una cucharada de aceite de oliva y añade el ajo cuando se tornen transparentes. Un minuto después, añade el tomate, pimiento y las especias. Cocina por unos 10 minutos o hasta que espese.



Para preparar las habichuelas, elimina ¾ del agua de la lata de habichuelas y cocínalas en una cacerola con el ajo y sal al gusto. Para preparar el Manicotti Barilla, simplemente sigue las instrucciones de la caja. Para 6 ó 7 piezas de manicotti se cocinan por unos 7 ó 8 minutos en agua hirviendo con una pizca de sal.

Cuando todos los elementos estén listos, el siguiente paso es preparar el relleno. Solo tienes que majar un poco los amarillitos, mézclalos con las habichuelas y el queso. Rellena el Manicotti con cuidado y colócalo en un molde engrasado con aceite de oliva. Coloca la salsa por encima y el queso rallado. Luego, hornea a 325 grados hasta que se derrita el queso. ¡Listo! Una receta latina deliciosa con la pasta Barilla.

20 septiembre 2014

Café del Mes: Café Lareño

Chicos, ¿qué se cuentan? ¡Ya les debía un café del mes! Y con el final del año a la vuelta de la esquina, les quería contar sobre este cafecito que me mantiene en pie de lucha y lista para terminar todo lo que queda por hacer. Se trata del Café Lareño y está buenísimo.


Muchas gracias a los amigos Nelson y Airzia por enviarlo de Puerto Rico. Este café 100% puro es preparado por una empresa familiar dedicada a fomentar la industria cafetalera en la Isla y se encargan de cada etapa en el proceso, desde el recogido de los granos hasta el tueste y el molido del café.

Su sabor es dulzón y achocolatado. No es muy ácido y funciona como una buena base para otras bebidas con café. Lo puedes conseguir en su empaque verde o en su selección especial con empaque dorado.

Para conveniencia de los que vivimos en Estados Unidos, Café Lareño hace envíos al extranjero a través de su página Web, no solo del café molido sino de sus granos tostados. ¡Un buen regalo para las fiestas que se acercan! Síguelos en Facebook y conoce más sobre su proceso de preparación.

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