13 septiembre 2014

A gusto en Stop 50 Wood Fired Pizzeria

El otoño se pasa mucho mejor junto a la calidez de un horno rústico puesto a trabajar. Eso me quedó bien claro cuando el frío de la nueva temporada nos sorprendió el sábado pasado de paseo por Michiana Shores, Indiana. Por suerte, nuestro amigo Luis nos había recomendado una pizzería muy querida de esta comunidad que queda cerca del lago: Stop 50 Wood Fired Pizzeria.


Hacía unos 47 grados y el calorcito del horno es lo primero que notas al entrar, al igual que la agradable bienvenida de su dueño Chris y su esposa Kristy. Dentro de su cálido establecimiento de madera, sus clientes regulares ya habían llegado a la hora habitual para disfrutar lentamente de su cena de fin de semana.

Nosotros no podíamos decidirnos entre el menú especial con vegetales de temporada o los clásicos al estilo napolitano. Era rico ver cómo mucho de sus platillos giraban en torno a ingredientes locales y de calidad. Buena salsa de tomate, especias cosechadas en el patio del restaurante, mozzarella fresca. 


Su menú de vino ofrece clásicos italianos a diferentes precios, al igual que opciones locales y sangrías. Una copa de caposaldo chianti y el riesling de Willamette Valley son muy recomendados. Nabol se fue por el menú de cervezas artesanales y quedó encantado con la cerveza de temporada de Back Road Brewery de Indiana con sabor a blueberry. Le iba muy bien a la pizza. 


No nos pudimos resistir a las albóndigas hechas en la casa con su salsa robusta de tomate, al igual que su Firecracker, un queso de cabra horneado en una salsa picante de tomate. Y para la cena, la ensalada con vegetales de temporada y la pizza de vegetales nos parecieron excelentes. Todo preparado de manera muy sencilla, pero elegante y con mucho sabor. 


Quedé particularmente sorprendida con la pizza. Aunque tenía solo vegetales, se distinguía un toque como ahumado (smoky) en su salsa que era divino. La masa también era fina, pero aguantaba bien los ingredientes y estaba cocinada perfectamente en el famoso horno a 900 grados. Además, puedes ver la frescura de todos los ingredientes en la superficie de la pizza.

Demás está decir que la pasamos muy a gusto y será una de nuestras paradas obligatorias cuando volvamos a darnos una escapadita de la ciudad a Indiana. Para cerrar con broche de oro, no podía faltar el Stop 50 S’more y el cafecito de la casa. ¡Buenísimos!


Abierto desde el 2006, Stop 50 abre sus puertas hasta las 8 de la noche durante el otoño y permanece cerrado de diciembre a febrero. Los invitamos a darse la vuelta.

Salvia para acentuar el sabor de otoño

Ayer nos sorprendió el otoño. De 70 a 50 grados en una noche. ¿Pueden creerlo? Para sobrellevar semejante cambio, no queda más remedio que ponerle un saborcito único a este frío inesperado. Así me lo aconsejó mi amigo Luis. Buscar nuevas especias e ingredientes de temporada pueden ayudarnos a hacer las paces con el cambio y añadirle un poco de emoción al momento.


Rápidamente pensé en las hierbas típicas del otoño, en el romero y el tomillo, pero sobre todo en la salvia o sage, como se le conoce en inglés. ¡Me encanta la salvia! Proviene de la familia de la menta y le añade un toque delicado, casi floral, y muy reconfortante a las comidas. Aunque se tiende a usar mucho al cocinar aves o pescado, no creerán cómo sirve para añadirle una nota inesperada a los platillos con vegetales.

Los antiguos romanos la tomaban en té para aliviar un sinnúmero de males y mantener el equilibrio mental. Curiosamente, hoy día se ha comprobado que la salvia es buenísima para mejorar la actividad cerebral y los problemas de la memoria. Además es un antiinflamatorio natural que le viene muy bien a personas con artritis reumatoide, asma y arteriosclerosis. 



Para disfrutar mejor de todos sus beneficios, lo mejor es romper las hojas verde azulosas en pedacitos para incorporarlas en las recetas, en lugar de echar la hoja completa. También es recomendable colocarla lo más tarde posible en el proceso de cocción para mantener sus propiedades casi intactas.

Incorpora la salvia en panes, sopas, arroces, rostizados, pastas o en algunas bebidas, e incluso puedes usarla para añadirle sabor al aceite o la mantequilla que utilizas para comer con pan.

En Verdelicias, nos animamos a preparar un rico rostizado de vegetales y garbanzos que se puede comer solito con un pedazo de pan o como acompañamiento de alguna cena más elaborada. A ver qué les parece. Esperamos que tengan un otoño delicioso.


Vegetales y garbanzos rostizados con salvia y parmesano 

Ingredientes: 
¼ Taza de aceite de oliva
1 ½ Cucharada de mantequilla
1 Calabacín grande en lascas gruesas
1 Papa mediana cortada en lascas muy finas
½ Taza de garbanzos orgánicos cocidos
1 taza de cetas blancas en lascas
½ Cebolla pequeña en lascas finas
1 Zanahoria grande en lascas finas
10 hojas de salvia medianas
1/3 Taza de queso parmesano
Sal al gusto
Sal de ajo al gusto 

Lo primero es preparar la mantequilla de salvia. Derrite la mantequilla en el aceite de oliva y añade las hojas de salvia picaditas. Cocina por unos minutos a fuego mediano con una pizca de sal. Luego, déjala reposar por unos 10 minutos. 


Mientras, corta todos los vegetales. Si tienes un mandoline para cortarlos, mejor todavía. Colócalos con los garbanzos en una cacerola de hornear engrasada con aceite de oliva. Sazónalos con sal de ajo al gusto y añade la mantequilla con salvia y el queso parmesano. Mezcla todos los ingredientes muy bien y hornea a 325 grados por 1 hora aproximadamente. Luego de media hora debes mezclar los vegetales para asegurarte que se incorporan bien con la mantequilla. Sirve con un pedazo de pan y listo. Buen provecho.

07 septiembre 2014

Il Mercato Centrale revive el corazón de Florencia

Puede ser tan fácil para un casco urbano perder su razón de ser. Mantener su rumbo depende mucho de tener un plan comunitario, revivir los espacios abandonados y crear nuevos intereses para mantener a su gente conectada. Así lo hizo Umberto Montano en la ciudad de Florencia. 


Umberto había soñado con restablecer el comercio de un área de Florencia que había estado mayormente desierta por años, el barrio de San Lorenzo. Y con ese propósito, quiso enfocarse primero en la vieja plaza del mercado que alguna vez fuera el centro de todo, un edificio sencillo de hierro y vidrio del año 1874 diseñado por Giuseppe Mengoni.

Lo que comenzó como una corazonada resultó ser un éxito. Il Mercato Centrale abrió la primavera pasada y fue respaldado rápidamente por comerciantes, artesanos y chefs de la región toscana. En este espacio histórico bellamente rediseñado con elementos naturales y modernos, llega gente de todas partes a disfrutar de un típico almuerzo toscano o para abastecerse de delicias exclusivas de diferentes partes de Toscana. Productos honestos a precios razonables.



Tienen suficiente pan, pescado, verduras, mozzarella, gelato, aceite de oliva, vinos y conservas para darnos interminables lecciones culinarias. Incluso, Il Mercato Centrale no solo ha servido para reunir a los artesanos tradicionales, sino a los más atrevidos que experimentan y fusionan con los sabores de Italia, cosa que no se ve muy seguido en un viaje corto a este país.


Umberto no solo revivió la razón de ser a este casco urbano, sino que creó una experiencia única, una parada obligatoria con sabor auténtico a Florencia. El impacto se expande además a los comercios del área: las boutiques de moda, los museos e iglesias, los cafés y librerías que necesitan a estos visitantes. Il Mercato funciona como el punto medio para unir al resto de la ciudad.


Nuestro rinconcito favorito de Il Mercado Centrale cuando visitamos en junio fue definitivamente el kiosco vegetariano. Ofrece su delicioso Piatti Vegetariani o plato ondo con una variedad de vegetales de temporada sazonados sencillamente al estilo toscano.


Y justo al lado, hay otro que ofrece frituritas italianas divinas. ¡Tienen que probar su Fritti vegetali! Como tempura, pero más liviano y sazonado. El mercado, además de tener un poco de todo lo mejor de Toscana, cuenta con un segundo piso que funciona como restaurante con servicio completo.

También está la tienda de Eataly del chef Mario Batali y para los amantes del vino chianti toscano, nada como la bodega de Chianti Classico en el primer piso, una tradición que data de 1716.


En este centro histórico es evidente que Italia es mucho más que espagueti con albóndigas y pizza suprema. Su riqueza de ingredientes verdes y la pureza que existe en los métodos de preparación es algo que se debe promover sin filtros. Il Mercato Centrale contribuye a propagar esa visión y llevar sus enseñanzas tanto a su gente como más allá de la urbe. Es un modelo digno de imitar. Espero que siga inspirando y fortaleciendo a su gente.


Visita la página Web de Il Mercato Centrale antes de tu próxima visita a Florencia, Italia. Altamente recomendado por Verdelicias.

Fotos: Kiosco vegetariano en Il Mercato Centrale, Área de comedor de Il Mercato, Vista de Florencia, Uno de los muchos establecimientos cerca del mercado, Piatti Vegetariani, Fritti Vegetali, una copa del Chianti Classico.

01 septiembre 2014

Green City Market y su filosofía verde

Nos encantaría poder ir más seguido a las granjas y mercados en las afueras de la ciudad de Chicago. En un solo viaje consigues variedad de frutas y verduras frescas, además de yogur, carne grass fed, huevos y miel. Lo difícil es llegar hasta estos puntos de venta. Un viaje ida y vuelta puede tomarte más de tres ó cuatro horas, y no es algo que siempre puedas hacer los fines de semana ¿La solución? Crear más mercados como el Green City Market.


Localizado en el corazón de Lincoln Park, el Green City Market funciona como una organización sin fines de lucro que conecta a residentes, chefs y comerciantes de Chicago con una red de granjeros y artesanos de la industria alimentaria.

Su misión es ofrecer alimentos cultivados de manera sostenible y educar a las personas sobre la importancia de conocer de dónde vienen los productos que llevan a la mesa.


Cada miércoles y sábado de 7:00 de la mañana a 1:00 de la tarde, entre los meses de mayo a octubre, la intersección de Clark y Lincoln se llena de pequeñas carpas con todo tipo de productos frescos y maravillosos. Algunos restaurantes del área y food trucks también se dan la vuelta para preparar especialidades de Chicago con los ingredientes de temporada. 

Las demostraciones culinarias de chefs locales, como Rick Bayles y Dana Benigno, son además típicas del mercado, al igual que talleres para promover la propagación de huertos urbanos.


A pasos del mercado, niños y adultos pueden beneficiarse también del proyecto educativo Farm in the Zoo de Lincoln Park.

Además de ofrecer juegos, exhibiciones y áreas divertidas para interactuar con animales de granja, el proyecto cuenta con un programa buenísimo de Edible Gardens que le permite a los pequeños entender un poco más sobre agricultura con charlas impartidas directamente en su huerto de 5,000 pies cuadrados. Los niños hasta pueden probar las frutas y verduras del huerto. 


Junto a Farm in the Zoo, la familia incluso puede continuar su pasadía verde en el hermoso Nature Boardwalk de Chicago, el jardín botánico del Lincoln Park Conservatory o en el famoso zoológico. Es la mejor manera de conocer el verano de Chicago.

Y durante los meses fríos, cuando muchos de nosotros no queremos salir afuera, todavía se puede disfrutar del Green City Market y muchos de sus eventos y charlas en su establecimiento bajo techo. Todo el mercado se mueven al interior del Peggy Notebaert Nature Museum en el North Cannon Drive de Lincoln Park. ¿Genial, no?


Un proyecto que parece tan simple nos mantiene conectados todo el año con algo que es tan importante: los frutos y las enseñanzas de nuestra tierra. Sería buenísimo tener muchos más mercados coordinados de esta misma manera.

Fotos: En el Green City Market (1,2,3), El huerto de Farm in the Zoo, Los productos de River Valley Ranch en Wisconsin, Información sobre los restaurantes o productos.


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