17 agosto 2014

El mito de las proteínas

La proteína está de moda. Son tantas las dietas que promueven el alto consumo de proteínas para bajar de peso y que prometen dotarte con una energía supersónica para quemar más calorías de lo usual en el gimnasio. Pero ese es un mito.


Su consumo exagerado tampoco te hará más fuerte o te ayudará a desarrollar súper músculos. Eso se consigue con el ejercicio y la dieta equilibrada, incluyendo una porción adecuada de proteína.

A no ser que seas un atleta en plena competencia, o una mujer embarazada o lactando, la verdad del caso es que solo necesitas 46 gramos de proteína al día, si eres mujer, y 56 si eres hombre.

Las mujeres embarazadas o lactando necesitan 10 gramos más de lo usual y para los atletas, va a depender de su rutina diaria de ejercicios. Los que vamos al gimnasio 4 ó 5 veces por semana, no necesitamos consumir proteína adicional. Los bebés de 30 libras necesitan, por su parte, unos 18 gramos al día. 


Cuando consumimos demasiada proteína, el cuerpo termina transformándola en glucosa, lo cual contribuye al aumento de peso. Además, el exceso de proteína está relacionada a enfermedades en los riñones, osteoporosis, piedras en el tracto urinario y algunos tipos de cáncer.

Lo más saludable, según nos explicaron los nutricionistas del Chicago Veggie Fest el fin de semana pasado, es consumir proteína como parte de una comida completa. No debe ser el enfoque principal.

Durante el festival nos hablaron también sobre los beneficios de consumir proteínas que vengan mayormente de las plantas, como los granos, las nueces o los vegetales verdes. Una taza de habichuelas, por ejemplo, ya te da 16 gramos de proteínas. Además, puedes consumir proteínas al tomar leche o comer yogur. 


Anteriormente se pensaba que la proteína vegetal no era tan completa como la animal porque los amino ácidos que forman la proteína animal se parecen mucho a la de los humanos. Sin embargo, tanto la proteína vegetal como la animal se absorben de igual manera por el cuerpo. Y la proteína vegetal generalmente tiene menos grasa y calorías que la animal, además de muchísimos más nutrientes.

En general, el consumo adecuado de proteínas es importante para que el cuerpo tenga la capacidad de reparar tejidos cuando nos lastimamos. También, se necesita para el desarrollo normal de músculos, para desarrollar encimas, hormonas y químicos en el cuerpo, al igual que fortalecer los huesos, cartílagos, la piel y la sangre. 


La clave como toda en la vida está en la moderación. Para que incluyas proteína de una manera saludable en tu dieta, a continuación te compartimos algunos ejemplos de ingredientes con sus gramos de proteína. Buen fin de semana a todos. 

  • Quinoa - 8 gramos - 1 taza 
  • Espinaca - 13 gramos - 1 taza
  • Yogur- 10 gramos - 100 gramos
  • Huevo - 6 gramos - Un huevo
  • Split Peas - 16 gramos - 1 taza 
  • Edamame  - 22 gramos - 1 taza 
  • Pescado - 19 gramos  - 3 onzas
  • Garbanzos - 15 gramos - 1 taza
  • Nueces - 12 gramos - 1 taza 
  • Black Eye Peas - 14 gramos - 1 taza
  • Pollo de Granja - 26 gramos - 3 onzas
  • Pepitas (Pumpkin seeds) - 12 gramos - 1 taza 
  • Frijoles Refritos Sin Grasa - 12 gramos - 1 taza  
  • Habichuelas Negras (frijoles) - 16 onzas - taza 
  • Habichuelas Rojas (frijoles) - 16 gramos - 1 taza

Sobre el Chicago Veggie Fest 2014: El festival vegetariano se celebra anualmente en el suburbio de Naperville para orientar a locales y visitantes de toda la nación sobre los beneficios de una dieta basada en alimentos vegetales. Ofrecen versiones vegetarianas de platillos de todo el mundo, charlas sobre cómo cambiar a un estilo de vida saludable, demostraciones de cocina y el divertidísimo Vegetarian Challenge que reta a los invitados a adoptar una dieta vegetariana por 14 días. El festival reúne además a muchísimas marcas que comparten la misma filosofía, además de músicos, ecologistas, líderes espirituales y comunitarios. Visita su página Web en españolinglés para detalles.

08 agosto 2014

De picnic en Lincoln Park

El mejor regalo que la ciudad de Chicago le pudo hacer a sus residentes y visitantes fue prohibir la construcción de cualquier edificio en las siete millas de área verde que bordean el Lago Michigan al norte de la ciudad. Ese es hoy nuestro Lincoln Park, el segundo parque urbano más visitado en los Estados Unidos.


Sobre 1,200 acres de pura diversión se extienden del Ohio Street en el corazón de la ciudad a la Avenida Ardmore del barrio de Edgewater, a unas cuadras de casa. El parque tiene su propio zoológico, playas para refrescarse, pistas para correr, canales para remar y canchas de baloncesto y tenis, además del programa Theater on the Lake, el Lincoln Park Conservatory y un sinnúmero de santuarios naturales.

En Lincoln Park también hay buenas oportunidades para encontrarse con gente interesante, desde actores de teatro practicando sus obras a viva voz, hasta artistas plásticos en plena creación de sus inventos maravillosos. La cámara, por supuesto, no puede faltar. Además, hay vistas espectaculares de la ciudad en diferentes puntos del parque y siempre se antoja tomar fotos. 


Demás está decir que es nuestro lugar favorito de la ciudad en los meses de calor, especialmente cuando tienen conciertos al aire libre, mercados orgánicos o festivales. Para nosotros, es la excusa perfecta para recuperar un poco el equilibrio y preparar un picnic rústico que podamos disfrutar sobre una sábana en la grama verde.

Dependiendo del plan de nuestra visita, a veces nos traemos un buen libro o el móvil cargado de música. Incluso, para esos domingos relajados, no hay nada como ponerse ropa súper cómoda que nos permita tomar una siesta después del almuerzo. 


Cuando se trata de traer comida, preferimos ser prácticos y no sobrecargarnos con muchas cosas. Unas frutas, una ensalada, algún queso o emparedado es todo lo que necesitamos para comer rico y pasarla a gusto. Tampoco puede faltar una limonada o sangría y una buena botella de agua.

La idea es llegar al parque a descansar, a despreocuparnos de la rutina, sin complicaciones. Lugares como Lincoln Park son verdaderos regalos que nos ayudan a desconectarnos y reconectarnos con nosotros mismos. Es momento de hablar, de jugar y pensar en lo que es importante. ¿Verdad que sí? 


Nosotros queremos que comiences a planificar desde ya tu próxima visita al parque, ya sea en el Lincoln park o en el parque favorito de tu ciudad. Por eso, a continuación te dejamos una de nuestras recetas favoritas para el picnic: una deliciosa ensalada rusa al estilo español. Esperamos que la disfruten y que sigan pasando un verano chévere como debe ser. 

Ensalada rusa al estilo español 
2 papas russet, hervidas y cortadas en cuadritos.
1 taza de guisantes hervidos
3 zanahorias medianas hervidas y cortadas en cuadritos
1 lata de atún
1/4 taza de pimiento morrón (roasted red peppers) picaditos 
½ taza mayonesa 
Sal de ajo al gusto
Pimienta al gusto
Un chorrito de aceite de oliva
2 cucharaditas de pimentón
2 ó 3 huevos hervidos, picaditos 


Una vez hiervas los vegetales con una pizca de sal, escúrrelos y pásalos por agua fría para que detengas el proceso de cocción. Vuelve a escurrir bien y sazona los vegetales con la sal de ajo y la pimienta. Luego incorpora la mayonesa, el aceite, el atún, el pimentón y por último los huevos. Decora con unas lascas de pimiento morrón y listo. Puedes guardar las sobras en la nevera por hasta 4 ó 5 días.


Fotos: Los jardines de Lincoln Park entre la Avenida Bryn Mawr y Foster, La hora de la siesta, Preparando la ensalada rusa. 

02 agosto 2014

Una probadita de Milwaukee

El mercado público de verduras más bonito del Midwest es sin duda el Milwaukee Public Market, localizado en el Historic Third Guard District de la ciudad. No solo te ofrece la oportunidad de probar buenos quesos, cerveceza artesanal, productos orgánicos y muchísimas especialidades locales, sino que es un excelente punto de partida para conocer lo mejor de Milwaukee, Wisconsin.


El mercado en sí está lleno de historia y tiene una larga tradición de apoyo a los agricultores, artesanos y comerciantes independientes. Tienen además un enfoque educativo muy fuerte y constantemente ofrecen clases de cocina al público, demostraciones de chefs y eventos especiales. Es una plaza de encuentro para todo el que interesa de cocina y la cultura local.

Su localización en el Historic Third Guard también te da acceso conveniente a las galerías del área, las boutiques de moda, tiendas con artículos curiosos, teatros independientes y restaurantes interesantes que bordean el Milwaukee Riverwalk. 


Años atrás, el Historic Third Guard era un área de almacenes y fábricas con trabajadores europeos. El primer ferrocarril pasó por aquí para conectar a Milwaukee con el Río Mississippi, contribuyendo a la expansión al oeste del país. La gente llegaba aquí para trabajar duro y sobrevivir en una época muy difícil.

Se le conoce mucho al Third Guard por el famoso fuego de 1892 que comenzó en el Water Street Union Oil & Paint Co. Todo quedó destrozado, 440 edificios quedaron en el suelo y 1,900 familias quedaron sin hogar, mayormente inmigrantes irlandeses.

Tomó solo unos 35 años de determinación y lucha para reconstruir la ciudad nuevamente, pero esta vez más sólida que nunca. 


Este espíritu de unión comunitaria se refleja en la arquitectura del Third Guard. Hoy día hay una esencia de continuidad entre los edificios y el diseño de la ciudad. Los artistas y comerciantes que siguen llegando aquí trabajan duro por mantener esa esencia que lo hace único.

La mejor manera de saborear esta perspectiva es con un paseo en trolley por la ciudad, partiendo del mercado y regresando al área de Third Guard. Por solo $1, el guía turístico te pasea por las diferentes atracciones, mientras te da una clase de historia muy divertida.


En ese trayecto, el Milwaukee Art Museum es una parada obligatoria, al igual que una degustación de cervezas artesanales en The Wicked Hop o Grand Cafe cuando estés de regreso en el Third Guard. Como salida de verano, es un paseo genial. Verán a un Wisconsin diferente, moderno, con raíces sólidas y comprometido con las generaciones futuras. 


Fotos: El Spice House en el Milwaukee Public Market, El mercado desde afuera, El mercado desde adentro, Milwaukee River Walk en el Third Guard, Disfrutando el verano en la cervecería The Wicked hop.

24 julio 2014

Favoritos para la cocina: Verano 2014

¿Se acuerdan de ese juego de vajilla especial que mamá solo utilizaba en ocasiones especiales? Esos platos que se sacaban solo en Navidad o cuando se presentaba algún invitado. El resto del año, nos defendíamos con esa colección práctica e indestructible de platos plásticos multicolor. Yo nunca estuve de acuerdo con eso.


Hay tantas razones para celebrar con una cena bien puesta en platos hermosos. ¿Por qué no tener varios juegos de vajilla económicos o una variedad de platos sueltos con los que puedas jugar y presentar tu próxima cena improvisada? Esa es precisamente la tendencia de verano en vajilla y accesorios de cocina.

Los nuevos diseños nos invitan a sentarnos a la mesa y lucir nuestras creaciones culinarias en vajillas chic que a la vez son muy sencillas. Nada de diseños elaborados. Nada de esperar por ocasiones especiales. Se trata de consentir los sentidos todos los días. 


La temporada nos trae muchísimos colores sólidos, tonos claros y algunos detalles en estampado que nos facilitan resaltar los ingredientes y recetas divinas que traemos a la mesa.

El color beige y blanco se ve por todos, especialmente en una variedad de platos rústicos que hacen a la comida el enfoque de la fiesta. También, gustan mucho los platitos blancos para aperitivos, como los que encontré en la tienda Aliss en Plaza Guaynabo. Cada uno es suficientemente grande para un bocado y se acomodan muy bien sobre un tablón de madera. 


Los detalles naturales o los pequeños toques de color quedan muy elegantes entre los tonos claros. Los manteles y runners en colores arena, verde chatré o en tela de saco son muy populares. Se ven bellísimos con velitas o floreros en cristal con flores campestres. 


Los cucharones grandes en madera o metal pintado se están usando mucho para servir, al igual que los mason jars para servir tragos en la terraza o al aire libre. Si buscas un toque de sofisticación, enfócate en piezas retro, como esos vasos vintage de cristal de colores que consigues en Anthropologie. O crea un mini bar con botellas de licor a la Mad Men que consigues en Crate and Barrel. 


Complementa el look con detalles caprichosos, como los saleros de pajarito de West Elm, las servilletas étnicas de World Market o algún candelabro antiguo que encuentres en los garage sales o thrift stores de tu área. 


Enfócate en crear un ambiente agradable, mantener una composición sencilla de elementos y en colocar piezas que representen tu personalidad. Reutiliza también lo que tengas y trae detalles inesperados con historia personal o familiar que le den carácter a tu mesa. No te preocupes por formalidades. Hazlo divertido, como le hubiese gustado a mamá.


Fotos: Platos blancos, saleros de pajaritos y platos hondos de West Elm, Cucharones de metal en blanco de World Market, Botellas de licor de Crate & Barrel, Platos con detalles en estampado de World Market, Vasos vintage de Anthropologie.